Los clubes cuentan

De refranes y otras lecturas

En uno de los encuentros del Club “El canto de los pájaros”, Federico (el coordinador) vino con el libro Refranario, de Flavia Tomaello, publicado por Ediciones Abran Cancha. El libro ofrece unas coplas a partir de distintos refranes y fue toda una invitación a la conversación.

Primero se fueron encadenando los que recordábamos:

-Uno que mi mamá decía era “en boca cerrada, no entran moscas”, para tratar de mantenernos calladas, pero mucho no lo lograba- dije abriendo el juego y se rieron con picardía.

– El pez por la boca muere- remató Matías con cara de inocente como diciendo «a confesión de parte, relevo de pruebas».

-Mejor aquí corrió que aquí murió- dijo Fabián y nos acordamos de “soldado que huye sirve para otra guerra”.

– A caballo regalado no se le miran los dientes- dijo Luciano y nos demoramos en el significado más literal relativo a la edad del animal. Pero luego vinieron otras lecturas:
– Claro, si te lo regalan, no te vas a estar fijando que es viejo- acotó Andrés.
– Hay gente así, que le regalás un chocolate y dice: “¡ay, no, yo ese chocolate no como!” O no sé, le regalás otra cosa, “¡ay, no! Entonces, al caballo regalado, no se le miran los dientes- afirmó Macarena.

En algún momento la conversación se transformó en juego ya que alguien comenzaba el refrán y otro lo completaba:
-Al que madruga… -empezó Andrés y varias voces completaron:
– Dios lo ayuda.
– Para mí, “al que madruga Dios lo ayuda” tiene que ver con, por ejemplo… a mí que no me gusta hacer cola, entonces ir y llegar temprano y elegir un buen lugar. – confiesa Mariela.

– Ante la duda… – comienza Sebastián leyendo desde el libro semiescondido entre las manos.
Silencio generalizado.
– Ante la duda, la lengua muda- dice triunfante por haber elegido uno que desconocíamos.
– Ése es como el de las moscas- aporta Federico.
Y Jonathan completa:
– En boca cerrada, no entran moscas.

Macarena toma el libro y elige: “Agua que no has de beber…”
– Déjala correr- completa Mariela.

Es un momento en el que llegan, desde otros encuentros con la palabra, éstas que nos pasamos de generación en generación. Para Fede y para mí es muy conmovedor verlos concentrados y disfrutando en el juego de recuerdos y sonoridades. Como dice Laura Devetach (*): “ la palabra, el género literario, lo poético, lo folklórico oral […] es el primer material literario” y por eso lo llama “literatura casera”.

Cuando, después de un rato de jugar, preguntaron por lo que había llevado yo en mi bolsa, les compartí algunas coplas recopiladas en los Versos tradicionales para cebollitas (**) por María Elena Walsh. Como mi edición de 1974 está amarillenta y con algunas hojas sueltas, conversamos también acerca de “lo viejo” y “lo que se mantiene vivo”, no sólo el libro sino también los refranes.

Como estábamos reunidos en la sala de la Biblioteca que lleva el nombre de la Walsh, y en algún encuentro anterior Macarena nos había contado que ella nació en Pehuajó, ya habíamos charlado y cantado juntos “Manuelita la tortuga”. Entonces, nos despedimos convidándoles “La historia de Manuelito” de Los musiqueros, que escucharon balanceándose como acunados en la melodía.

Recordarlos ahora -con los rostros sonrientes al escuchar las coplas cargadas de esa poética picaresca- nos confirma, una vez más, lo que dice María Elena en la carta que hace de prólogo a los versos de su libro:

Esta poesía es de ustedes, no sólo para ustedes. Es propiedad de todos […] como las flores del campo que no tienen guardián. Si algún día […no se…] cantaran más “La farolera” o “Mambrú”… sería tan triste como que todos los grillos se callaran o las luciérnagas apagaran para siempre sus farolitos.

Esa mañana fuimos un coro de grillos y una nube luminosa de luciérnagas.

(*) Devetach, Laura, Oficio de palabrera. Literatura para chicos y vida cotidiana, Buenos Aires, Editorial Comunicarte, 2012, p.44.

(**) Walsh, María Elena, Versos tradicionales para cebollitas, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1974, p. 10.

Patricia Domínguez, que acompaña algunas veces
Club de lecturas “El canto de los pájaros”
Comodoro Rivadavia – Chubut

Patricia Domínguez
deinfanciasyliteratura@gmail.com

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