Lecturas del verano
Volvimos de las vacaciones y Agustín trajo al taller un libro que compró y que había leído: El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes de Tatiana Tîbuleac. Fue entonces cuando decidimos leer la novela de a poco y luego comentarla, como hacemos siempre.
Empezamos a leerla ese día entre todos, para después continuar cada uno a su ritmo: “Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás.”
¡ZAZ! Desde el primer capítulo nos golpeó sin aviso. Muchas y muy distintas sensaciones nos asaltaron y surgieron opiniones muy variadas: “me gusta”, “no me gusta…”, no puedo seguir leyendo”, “seguí que…”.
Los que pudimos llegamos al final y así como recibimos el golpe inicial, también nos emocionamos y trajo mucha charla sobre los adolescentes (el protagonista lo es), cómo cada uno de modo diferente transita el dolor y la salud mental, enojos y reconciliaciones, odio y perdón, la maternidad…
Una novela que nos tomó desprevenidos y de la que vamos a seguir hablando seguramente.
Liliana Martel
Club de lecturas “Villa Regina”
Villa Regina – Provincia de Río Negro
Moni
Posted at 10:38h, 08 mayoQué comienzo… y claro, cómo no seguir leyendo
Lali
Posted at 11:17h, 18 mayo¡Qué interesante compartir la lectura de este libro! Yo lo leí a partir de que varixs amigxs lo habían leído y lo recomendaban.
Mi sobrina está entrando en la adolescencia y está muy beligerante, mientras leías el posteo me pregunté si sería una lectura para recomendarle a mi hermana, si la podría acompañar de alguna manera…
¡Saludos!
Lali (SM Lee)