De Salvador Allende a Boric: una novela gráfica se hace eco de aquellos trágicos años de Chile

enero, 2022
En “Los años de Allende”, el escritor Carlos Reyes y el dibujante Rodrigo Elgueta reconstruyen la historia reciente de la Unidad Popular.

Fuente: Clarín

Autor: Natalia Ginzburg

Corría 2011: en Chile, las protestas estudiantiles eran noticia; entre ellos, marchaba el recientemente electo candidato presidencial Gabriel Boric. Por esos mismos tiempos, el escritor Carlos Reyes y el dibujante Rodrigo Elgueta recibían el encargo de Rafael López Giral, editor mexicano del sello Hueders (Chile), quien había «detectado» que no había ninguna novela gráfica que tratara el tema de la Unidad Popular.

Aquella ausencia, que sería saldada finalmente en 2015 con la publicación de la novela gráfica Los años de Allende, del escritor Carlos Reyes y del historietista Rodrigo Elgueta, ambos chilenos, llega por estas semanas a las librerías de toda América latina, pandemia mediante, a partir de una edición del Fondo de Cultura Económica.

De 2015 a esta parte, este libro de 120 páginas cosechó premios, fue seleccionado para ser distribuido en las bibliotecas escolares de Chile, publicado y traducido en ItaliaFranciaTurquía, Corea, España (español y catalán), Austria, y muy pronto tendrá también su edición norteamericana.

«Los años de Allende», de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta (FCE, $1.200).

En casi todas esas publicaciones, la tapa con un avión sobrevolando la Moneda en llamas, una bandera chilena destruida y el primerísimo primer plano de los icónicos lentes partidos del presidente Salvador Allende son un llamador para adentrarnos en la historia.

¿Cómo dar cuenta de ese período tan determinante para la historia de un pueblo, en el registro de novela gráfica? ¿Cómo ser fiel a las personas y un proceso histórico, y a la vez manejar los recursos, estilísticos y dramáticos del género?

Con un trabajo de investigación y documental, y apenas un toque de ficción –el personaje del periodista norteamericano John Nitsch–, Los años de Allende revisan, año por año, del ’70 al ’73, la apasionante, dramática y singular experiencia de gobierno de la Unidad Popular.

El escritor chileno Carlos Reyes. Foto de su IG

Resaltan como buenas decisiones el blanco y negro de la tinta, elegido para dar cuenta de la época en la que transcurren esos «mil días», una narrativa que da cuenta de la mayor cantidad de hechos y percepciones posibles, y la inclusión de fragmentos textuales de varios discursos de Allende (que FCE publicó, juntos, en otro libro), verdaderas piezas oratorias, expresiones de su ideal democrático y su fervor por las luchas del pueblo.

Los autores Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta conversaron con Clarín sobre esta nueva edición de su novela gráfica, y cómo se resignifica el trabajo en el actual presente chileno.

–¿Cómo viven esta nueva edición de Los años de Allende, en este momento histórico que vive Chile?

–Carlos Reyes: Es increíble cómo, en este momento, se volvieron a ordenar las piezas como en la salida de la dictadura y el comienzo de la democracia. ¡Por momentos, parece un guión armado!: un muchacho joven que admira Allende, un candidato pinochetista, hasta el fallecimiento de la mujer del dictador [María Lucía Hiriart, ocurrida tres días antes de la elección presidencial.]

Ya en ese momento –2014-2015–, creíamos que el libro no hablaba solo del pasado, también del presente. Ahora vemos con más claridad que, con el cambio de Constitución, recién estaríamos entrando a una verdadera democracia.

Por eso, con mucha humildad, nos gusta pensar que aportamos un pequeño granito a la educación de muchos chicos, jóvenes, y también a gente mayor que con la novela gráfica encontró una excusa para volver a hablar de este tema, que era tremendo tabú.

El flamante presidente de Chile, Gabriel Boric, aparece en «Nosotros los Selknam», otra novela gráfica de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta. Fotos de sus IG

–Rodrigo Elgueta: Nos emociona ser herederos de la tradición chilena de historieta, pero también, somos parte de una generación que vivió su infancia y adolescencia bajo la dictadura de Pinochet.

Efectivamente, el tema del golpe militar y cómo fue destruida la Unidad Popular para los chilenos era tabú. Al comenzar este trabajo con Carlos, lo tomamos con una gran responsabilidad y nos involucramos emocionalmente.

De hecho, Gabriel Boric tiene Los años de Allende, lo ha leído y recomendado en las redes sociales. Luego, en el libro que publicamos el año pasado, Nosotros los Selknam, aparece Boric –también magallánico– como personaje.

–Carlos Reyes: Desde que estaba escribiendo el guión y Rodrigo dibujando, en 2015, sentía que el libro hablaba del presente, no del pasado. El pasado está hecho para ser revisitado y resignificado. Lo que ocurrió muchas veces, con el libro, desde que se publicó. Creemos que el libro un buen espejo en el reflejarse. Como dijo Mark Twain, la historia no se repite, pero a veces rima.

El historietista Rodrigo Elgueta. Foto de su IG

–Cada capítulo se abre con una frase del momento histórico, pero la introducción tiene una frase que parece marcar las condiciones de lectura. La cita de Juan Sasturain: «Siempre nos queda la posibilidad de que mientras otros escriban la historia, nosotros hagamos la historieta».

–Carlos Reyes: Esa frase, que atribuyo a Juan Sasturain, en rigor creo que era una paráfrasis que él hacía de Roberto Fontanarrosa: «Mientras ellos, los poderosos, hacen la historia con H mayúscula, a nosotros nos toca hacer la historieta».

Esa frase recuerda que historieta se define como una «historia breve de poca importancia». A eso la relegaron. Sin embargo, es un término que a mí me gusta mucho y la uso siempre, más que el término cómic, que viene del uso norteamericano, que viene de cómico, pero la historieta no es siempre cómica.

Ese «remedo de historia», esa cosa despreciada, es lo que me apasiona. La frase de Sasturain pone el libro en un contexto: dice «yo soy una historieta», y no por eso soy un documento poco importante.

Viñeta de «Los años de Allende», novela gráfica de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta

–Rodrigo Elgueta: De todas maneras, no entra todo. Hay que decidir qué entra en cada capítulo, en cada página. A mí personalmente me hubiera encantado tratar la visita del artista Roberto Matta, quien en la época de la Unidad Popular, visitó Chile y se juntó con la Ramona Parra y juntos hicieron un mural El primer gol de chile. Obviamente, la dictadura tapó ese mural. Y, en la actualidad, se vive un momento de redescubrimiento y estudio.

–¿Tuvieron en mente un lector?

–Carlos Reyes: Siempre lo pensamos para todo público… en la presentación llegaron niños de 12 y adultos de 70, todo el espectro, y eso me llamó mucho la atención. Incluso mucha gente que reconocía no leía historieta, este libro sí le interesaba. A su vez, el lenguaje es bastante neutro, sin tantos chilenismos.

Cuando uno ve los documentales de la época, como La batalla de Chile [de Patricio Guzmán], donde los trabajadores, los obreros, la gente de la calle, hablaba muy bien, era gente muy culta, en ese período, antes de la dictadura, que claro está también arrasó con la cultura.

–Rodrigo Elgueta: Yo hice el libro en pensando en lo que me gusta a mí y con mucho respeto del lector. Me dejo llevar, de un modo intuitivo. Es curioso, porque trabajar con tinta tiene bastante de método. Con el lápiz y el grafito sí puedo experimentar. Es una técnica que se ha venido reivindicando, es ideal para generar atmósferas y plasmar lo emocional.

Viñeta de «Los años de Allende», novela gráfica de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta.

​A cinco años de su publicación

–A cinco años de la primera edición, ¿están conformes con el planteo original del libro?

.Carlos Reyes: Uno nunca está del todo conforme o por completo feliz. Me gusta esa sensación de imperfección, de no cierre. Siempre hay cosas que haría otra manera, pero a pesar de ello, me gusta. De vez en cuando lo miro, aunque ya no leo, porque estuvimos tres largos en la investigación, escritura y dibujo. Y confieso: pensé que no iba a hacer capaz de enfrentar un guión y un tema tan delicados, de tal envergadura, pero lo logramos.

–Rodrigo Elgueta: En lo personal, estoy orgulloso de que el Fondo de Cultura Económica haya sacado nuestro trabajo –aunque siento algo de pudor porque Argentina es una potencia mundial de la historieta–.

Viñetas de «Los años de Allende», novela gráfica de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta.

–Con tantas ediciones, ¿cuál ha sido la recepción del libro en el mundo?

–Rodrigo Elgueta: En todos los países donde hemos presentado el libro, hemos constatado la conexión emocional que genera Chile, y de esta historia, este proceso, en particular.

Ahora con Boric está ocurriendo lo mismo. Porque Chile es el lugar donde se inició un experimento, tan raro y tan loco, un gobierno socialista a través del voto; derrotado luego por otro experimento, a sangre y a fuego; las generaciones jóvenes europeas ven en Chile como un lugar donde se puede pensar el futuro de Occidente, dónde va con el neoliberalismo, las políticas económicas.

Los nexos que tenemos en Latinoamérica son más de los que creemos: hay una historia en común.