Filosofía: Todo lo que el Estado fue y sigue siendo

febrero, 2022
El historiador alemán Reinhart Koselleck, referente máximo de la historia conceptual, indaga en el origen de una palabra de múltiples usos y sentidos.

Fuente: Clarín

Autor: Esteban Ierardo

 

La historia construye su objeto de su estudio, su cuerpo de conocimiento mediante hechos, procesos, ideas, personajes, las culturas, su desarrollo y conflictos. O la historia se piensa a sí misma, ensaya una reflexión sobre las condiciones del saber histórico, o sobre los conceptos que mutan y significan en un periodo epocal determinado. En este último corredor de análisis anida la obra del historiador alemán Reinhart Koselleck, referente máximo de la historia conceptual, y centro del libro El concepto de Estado y otros ensayos, de Fondo de Cultura Económica, de reciente publicación, con selección de textos y prólogos de Claudio S. Ingerflom y Elías J. Palti.

Reinhart Koselleck ees uno de los más importantes nombres asociados con la llamada historia conceptual (Begriffsgeschichte), una disciplina que se contrapone a la historia de las ideas.

Su primera parte “Ensayos sobre teoría histórica” actúa como introducción en la que Palti analiza la cuestión de “la necesidad de la teoría del ciencia histórica” y, entre otras cuestiones, examina el espíritu del Geschichtliche Grundbegriffe: Historisches Lexikon zur politisch-sozialen Sprache in Deutschland (Conceptos históricos fundamentales: Léxico histórico del lenguaje político-social en Alemania), diccionario en nueve volúmenes por Reinhart Koselleck, junto con Werner Conze y Otto Brunner, una de las cumbres de la historiografía alemana, con más de 9.000 páginas, en el que se recogen 122 conceptos históricos fundamentales, como, ente otros,  “Ilustración”, “Revolución”, “Modernidad”, “Democracia”, “Progreso”.

En la segunda parte, “El concepto del Estado”, guía al lector el análisis de Ingerflom sobre “el Estado de Reinhardt Koselleck, o cómo pensar los cambios históricos”. Y finalmente, se interpola un extracto de Geschichtliche Grundberiffe, en traducción de Laura S. Carugati y Pedro Tenner, y con colaboración de Gastón Ricardo Rossi.

El catedrático

Reinhart Koselleck fue catedrático de la historia en la Universidad de Bielefeld, discípulo de Carl Schmitt, y de HansGoerg Gadamer, con quien escribió Historia y hermenéuticaEmpezó a alcanzar trascendencia a través de su tesis doctoral Crítica y crisis. Un estudio sobre la patogénesis del mundo burgués (1954).

Luego de algunos cambios o dudas en su vasta investigación, Koselleck desarrolló la noción de “estratos” como punto de engarce entre lo cambiante y lo continuo, y como reflejo de “la naturaleza histórica del ser humano” en la que hay “repetibilidad constante e innovación permanente”. En su historia, los conceptos observan continuidad semántica en sus significaciones, pero siempre bajo una innovación lingüística.

La voz Estado, por ejemplo, varía en su significación por la diferencia entre los lenguajes nacionales específicos tras la Revolución Francesa. En Alemania “Staat” remite al concepto político central de Estado, mientras que en francés “etat” refiere a “republique” o “empire” (por el Segundo Imperio de Napoleón III), y conserva además significados vinculados a la política exterior como “estado”, “circunstancia”. “situación”.

En Estado, Koselleck traza un itinerario en el que explora el Estado antes del Estado y su terminología en la edad media tardía; en la anticipación en la Italia del siglo XV y XVI pasando por Maquiavelo; en la Alemania hasta la guerra de los Treinta Años, en el “Estado-Príncipe” y “la societas civilis” en el siglo XVIII, y la constitución del ámbito de lo estatal en la incorporación del espacio o territorio; y ausculta también el concepto bajo el alero de la Revolución Francesa, que obligaba al concepto de Estado a su “modificación innovadora”, a su reforma y progreso.

Se rechazó entonces enfáticamente la metáfora de la máquina para entender lo propio del Estado; y la dilucidación de su verdadera significación fue asumida con intensidad por la meditación filosófica entre la segunda parte del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX.

De ahí la incorporación por Koselleck de la perspectiva histórica filosófica, en la que sondea el Estado en Kant y Fichte; Federico Schiller y el concepto de Estado que deviene en un Estado estético que los románticos luego, fuera de toda articulación política, convertirán en un Estado poético.

Hegel es recordado por Koselleck en su concepto general de Estado asentado en una constitución política, que comprende la familia y la sociedad, los individuos y los estamentos para asegurar la libertad, tras la Reforma y la Revolución.

Luego, los hegelianos de izquierda impugnarán al Estado hegeliano como construcción conceptual abstracta sin nada que se corresponda a la razón, y “por eso es importante pasar a los hechos y también hacer realidad la razón”.

En el siglo XIX el concepto de Estado se había trasformado en esencial para la teoría del derecho político o en la práctica. Pero aun después de la revolución de 1848, el espectro político habitado por socialistas o demócratas rechaza el Estado empírico y sus fundamentos constitucionales por insignificantes; y cuando burgueses o conservadores usan la voz Estado sin rechazarla lo hacen como Estado proyectado como ideal hacia el futuro, o en fricción con el Estado existente, o como reducido a su rango jurídico-formal.

Reinhart Koselleck estudió historia, filosofía, sociología y derecho público en Heidelberg y en Bristol.

En el relevamiento crítico del concepto de Estado por Koselleck, es de fina meticulosidad analítica la sección “Plano lexical”, en cuanto a las variantes de significados de la palabra Estado en Francia y Alemania entre los siglos XVIII y XIX.

Y en la continuidad de su análisis emerge también el vínculo del Estado con la soberanía del pueblo, el Estado de derecho y sus críticos, o la expansión del concepto de Estado de derecho a Estado cultural, y la cuestión del Estado y la sociedad civil unificados a través de la metáfora del organismo.

El libro reseñado evidencia el alcance de la labor del historiador conceptual Koselleck. Un legado en el que la intensa concentración del historiador revela la vida histórica de ciertos conceptos y sus significaciones.

Esteban Ierardo es filósofo, escritor y docente; su último libro es La sociedad de la excitación (Ediciones Continente), y creador del canal cultural Linceo en Youtube.

El concepto de Estado y otros ensayos, de Reinhart Koselleck.

El concepto de Estado y otros ensayos
Reinhart Koselleck
Fondo de Cultura Económica
248 págs.