Lecturas en tiempos de elecciones, campañas y fake news

noviembre, 2021
"Llegué a sentir que el mundo se estaba volviendo loco, que muchas personas ahora razonaban como si hubieran pasado al otro lado de un espejo", dice un filósofo.

Fuente: redacción

Autor: Javier Sinay

Este domingo hay elecciones legislativas en un clima de irracionalidad, agresiones y pasiones que ya lleva varios años dominando la agrietada política argentina y que, por otro lado, no es muy diferente de lo que ha dado la discusión pública en la historia nacional…

… Por eso un libro para tener en la mesita de luz estos días es Irracionalidad: Una historia sobre el lado oscuro de la razón, donde el filósofo estadounidense Justin E. H. Smith se pasea por la filosofía, la política y la actualidad, desde el asesinato de Hippasus en el siglo V a. C. por revelar la existencia de números irracionales hasta el aumento de las multitudes en Twitter y la elección de Donald Trump, para demostrar cuán irracional es tratar de eliminar la irracionalidad.

Según leo en una entrevista en el sitio web de la Universidad de Princeton, alguna vez los humanos se guiaron por la superstición, pero luego los griegos “inventaron” la razón. Mucho más tarde, la Ilustración consagró la racionalidad como valor supremo.

Al descubrir que la razón es la característica definitoria de nuestra especie, nos descubrimos animales racionales. Pero Smith dice que la evidencia sugiere lo contrario: que desde el sexo y la música hasta la religión y la guerra, la irracionalidad constituye la mayor parte de la vida y la historia humanas.

Te dejo dos preguntas que el autor respondió en esa entrevista:

  • ¿Qué te llevó a escribir un libro sobre la irracionalidad?
    Durante mucho tiempo había supuesto que el pensamiento y el comportamiento humanos han sido algo estático durante los últimos 200.000 años, que existe una gama estrecha de respuestas de especies al mundo que nos rodea, y que éstas no van a cambiar hasta que nos convirtamos en un tipo diferente de animal. Los últimos años han puesto a prueba esta suposición. Llegué a sentir que el mundo se estaba volviendo loco, que muchas personas ahora razonaban como si hubieran pasado al otro lado de un espejo o hubieran regresado del otro lado. Y me aterrorizó. Me pareció que la mejor manera de responder a esta pregunta sería investigarla históricamente, con una visión de barrido máxima, intentando, por así decirlo, una genealogía de la irracionalidad, una que se remonta al pasado, pero siempre con miras a comprender el presente.

 

  • Decís que la irracionalidad no se puede eliminar de la vida humana. ¿Por qué crees que los humanos son tan irracionales? ¿Por qué no parece importarnos si hay hechos que contradigan nuestras creencias irracionales?
    Al menos hasta que nos convirtamos en un tipo diferente de animal por evolución o por ingeniería genética, el daño a los seres humanos se reducirá si entendemos la irracionalidad como algo que debe manejarse. Históricamente, todo intento de estructurar la sociedad de una manera racional ha sido una locura y ha resultado en sufrimiento individual, en parte porque los seres humanos hechos para soportar tales proyectos políticos siguen siendo los mismos que los humanos en aquellas sociedades que han encontrado formas efectivas de manejar nuestros impulsos oscuros y apegos injustificables pero hermosos, en lugar de reprimirlos. En este sentido, mi argumento es un poco aburrido en su centrismo y su apego a la media áurea, pero también discierne, creo, una conexión dialéctica entre los dos polos en cuestión: no te vuelvas demasiado devoto de la razón, o estarás en el extremo opuesto.

En septiembre, antes de las PASO, entrevisté en esta newsletter a Ezequiel Saferstein, autor de ¿Cómo se fabrica un best seller político? La trastienda de los éxitos editoriales y su capacidad de intervenir en la agenda pública. “Los libros ocupan un lugar destacado en la disputa y discusión política”, me dijo. Primer tiempo, de Mauricio Macri, y Sinceramente, de Cristina Kirchner, continúan siendo dos herramientas de comunicación poderosas.

Agregaba Saferstein sobre los libros de los políticos: “Son un canal por donde pasa la política. En período de elecciones, vemos cómo los libros aparecen en el debate electoral: por investigaciones periodísticas que después de salir en los medios se trasladan a libros, por políticos que sistematizan su plataforma en forma de libros que lanzan como herramienta para difundirla y difundirse, o como herramienta de batalla concreta, como por ejemplo los libros de autores teóricos que cita [Javier] Milei para discutir con periodistas y que luego se venden en sus actos adonde asisten jóvenes que también los compran, los leen y los comparten. Es difícil ‘medir’ cuánto influyen concretamente en las elecciones (hay muchísimos factores que operan allí) pero sí me parece que los libros marcan el pulso del momento”.

Un poco más: “El libro es, como dice un editor, un merchandising de tus ideas. Es una plataforma privilegiada para que autores y autoras se posicionen como intelectuales, como periodistas, y también como políticos. El libro es un objeto valorado, permite articular un mensaje que dure en el tiempo, tiene circulación amplia, posibilita que quienes los firman se conviertan en autores, con todo lo que eso implica: un lugar, de alguna manera, más elevado, más consagrado. Si los periodistas se visibilizan, se posicionan y quizá se consagran al escribir un libro, ¿por qué no lo harían los políticos?”.

Michel Houellebecq en 2014, en París. Foto: Lionel BONAVENTURE / AFP

🔥 Notición, ojo: Michel Houellebecq publicará una nueva novela en enero.
Pero aún no se divulgó el título ni el tema.

  • La última hasta ahora es Serotonina, de enero de 2019.

Según leo en Télam, su nombre, que este año resonó como posible candidato al Nobel de Literatura, saltó a la fama con su primera ficción, Ampliación del campo de batalla , de 1996, donde esboza una teoría sobre la guerra de los sexos en la sociedad actual; y se afianzó con Las partículas elementales, una crítica a la contracultura de los años ’60.

 

Para despedirnos, me gustaría compartirte este extenso trabajo publicado en La agendaEncuesta a la literatura argentina. Es una remake de una encuesta de 1982 por entonces hecha a 65 escritores y 19 críticos (con Ricardo Piglia, Jorge Luis Borges, Antonio Di Benedetto, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares y David Viñas, entre otros), del Centro Editor de América Latina, con cuestionarios elaborados por Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo.

“Casi 40 años después”, escriben los encuestadores actuales (Julieta Pastorino, Federico Anzardi, José Montero y Gonzalo León), “decidimos emular aquel proyecto titánico y lanzarlo al presente, de modo de producir una nueva muestra de literatura argentina contemporánea, lo más representativa posible. En una época de mayor oferta editorial –cada década que pasa se publican más libros, y la proliferación de editoriales medianas, pequeñas y minúsculas hicieron que la galaxia explotara–, los escritores y las escritoras son también más. Así, esta nueva encuesta a la literatura argentina cuenta con la participación de más de 120 autores, que cultivan géneros como la narrativa, la poesía, la literatura juvenil, el ensayo y la no ficción o el periodismo narrativo”.

Algunas de las preguntas son: «¿Cómo comenzó a escribir? ¿Cómo se publicó su primer libro? ¿Cuál fue el clima intelectual de su casa y de su infancia? ¿Se apoyó o se desalentó su inclinación literaria?».

  • PARTE 1: I Acevedo / Osvaldo Aguirre / Sergio Aguirre / Manuel Alemian / Selva Almada / Mercedes Alvarez / Gustavo Álvarez Núñez / María Teresa Andruetto / Mario Arteca / Marga Averbach / Osvaldo Baigorria / Adela Basch / Juan José Becerra / Yamila Bêgné / Gabriela Bejerman / Francisco Bitar / Sergio Bizzio / Fernando Bogado / Felix Bruzzone / Sonia Budassi / Gabriela Cabezón Cámara / Florencia Canale / Darío Canton / Martín Caparrós

 

  • PARTE 2: Alejandro Caravario / Arturo Carrera / Martin Felipe Castagnet / Oliverio Coelho / Jorge Consiglio / Horacio Convertini / María Sonia Cristoff / Esther Cross / Washington Cucurto / Luis Chitarroni / Pablo de Santis / Celeste Diéguez / Olga Drennen / Juan Bautista Duizeide / Mariana Enríquez / Diego Erlan / Magalí Etchebarne / Camila Fabbri / María Inés Falconi / Cecilia Fanti / Horacio Fiebelkorn / Carlos Gamerro / Elvio E. Gandolfo / Gonzalo Garcés / Fernanda García Lao

 

  • PARTE 3: Inés Garland / Silvina Giaganti / Betina González / Rita González Hesaynes / Daniel Guebel / Leila Guerriero / Luis Gusmán / Mercedes Halfon / Ariana Harwicz / Damián Huergo / Hernán Iglesias-Illa / Juan Diego Incardona / Federico Jeanmaire / Martín / Kohan / Luciano Lamberti / Marcelo Larraquy / Walter Lezcano / Mauro Libertella / Josefina Licitra / Daniel Link / Esteban López Brusa / Loyds/ Ariel Luppino / Santiago Llach / Ariel Magnus / Enzo Maqueira

 

  • PARTE 4: Marina Mariasch / Guillermo Martínez / Silvio Mattoni / Luis Mey / Juan Francisco Moretti / Michel Nieva / Gustavo Nielsen / Ana Ojeda / Sergio Olguín / Pablo Ottonello / Alan Pauls / Javier Fernández Paupy / Pablo Perantuono / Paula Pérez Alonso / Claudia Piñeiro / Guillermo Piro / Juan Ignacio Pisano / Pablo Plotkin / Hinde Pomeraniec / Angela Pradelli / Patricio Pron / Sergio Pujol / Laura Ramos / Pablo Ramos / Martín Rejtman / Carlos Ríos / Damián Ríos

 

  • PARTE 5: Ricardo Romero / Guillermo Saavedra / Guillermo Saccomanno / Luis Sagasti / Ángeles Salvador / Edgardo Scott / Matías Serra Bradford / Ana María Shua / Reynaldo Sietecase / Javier Sinay / Camila Sosa Villada / Luciana Sousa / Patricia Suárez / Ricardo Strafacce / Leila Sucari / Perla Suez / Verónica Sukaczer / Cecilia Szperling / Tamara Tenenbaum / Juan Terranova / Franco Vaccarini / Hernán Vanoli / Laura Wittner / Marina Yuszczuk / Martín Zariello / Claudio Zeiger