Filosofía del presente: La mirada de Juan Manuel Heredia, Ricardo Ibarlucía, Danila Suárez Tomé y Vera Waksman

junio, 2022
¿La filosofía está de moda? Un interrogante aparentemente simple, que sin embargo plantea nuevos problemas. Una arborescencia en torno a la pregunta por la filosofía hoy o mejor dicho por “las filosofías” del presente.

Algunas evidencias

Cierta proliferación de discursos cercanos a la filosofía junto con la utilización de filósofos como citas de autoridad en medios de comunicación, más el desembarco de especialistas o aficionados que transmiten con relativo éxito contenidos que van desde la divulgación de los orígenes de la filosofía occidental hasta foros de filosofía feminista o lecturas actuales de filosofía política en las redes sociales (podcasts, Instagram y YouTube,  por ejemplo), permitirían afirmar que la filosofía ha entrado a la nube, acercando y democratizando contenidos que antes se encontraban casi exclusivamente en las aulas de las carreras de filosofía de las universidades, las que a la par, curiosamente, han visto menguar el número de nuevas matrículas por año.

Justamente, fue esta pregunta por una eventual moda filosófica
la que el jueves 2 de junio reunió en un nuevo encuentro de Conversaciones de Fondo a Juan Manuel Heredia (investigador de problemáticas epistemológicas, tecnológicas y antropológico-filosóficas, desde un enfoque histórico-intelectual), Ricardo Ibarlucía (especialista en análisis e historia conceptual de las teorías estéticas), Danila Suárez Tomé (especialista en teoría del conocimiento fenomenológico-existencial desde una perspectiva de género y filosofía feminista) y Vera Waksman (especialista en filosofía política), moderados por la también filósofa, escritora y periodista Tamara Tenenbaum. Como era de esperar, las respuestas no se decantaron tanto por argumentar afirmativa o negativamente, sino por rondar la pregunta desde diferentes perspectivas.

Distintas visiones

A partir de lo anterior surgieron las preguntas que direccionaron la conversación. ¿De qué clase de filosofía se trata? O incluso ¿qué se está entendiendo por filosofía en esos casos? Ricardo Ibarlucía, por ejemplo, remarcó que para él no hay una moda de la filosofía, sino una proliferación de discursos filosóficos, incluso seudofilosóficos o parafilosóficos. A lo que agregó que la popularización de temas de filosofía no iría de la mano con un aumento de la actividad filosófica por excelencia, el pensar o “filosofar”, es decir, con un pensamiento profundo y riguroso sobre los fenómenos del presente.

En este punto apareció una de las derivas más interesantes del encuentro: el uso de la filosofía como herramienta dentro del movimiento feminista. Danila Suárez Tomé remarcó la importancia que tiene hoy la filosofía en el pensamiento del feminismo y sostuvo que esta sirve notablemente para la elucidación de diversos problemas en el interior del movimiento. En especial, destacó los llamados “problemas difíciles”, refiriéndose a aquellos puntos en los que no hay acuerdos aun dentro del feminismo. La filosofía, tanto como acervo de discursos ad hoc a la vez que como quehacer o práctica fundamental de pensar (o sea filosofar, justamente) posee una potencia insoslayable para reflexionar aquellos problemas que son materia de disputas.

Criticar y construir

Otro de los puntos clave fue el rol que cumple o debería cumplir la filosofía, en tanto práctica y como institución, en el campo de saberes que piensan la sociedad y la política. Cierta autonomía de la filosofía le permite pensar el momento actual en esta materia, pero esa misma autonomía le impide en cierto punto entrar en el terreno de la política. ¿Es deseable que la filosofía se acerque a la política? Desde luego, porque es una poderosa herramienta al servicio de la vida en común. Pero aquí se definen otras derivas: Vera Waksman remarcó la importancia de que el análisis filosófico de temas de la sociedad no se limite a la sola crítica de las instituciones. Pensar para criticar es aceptable hasta cierto punto, porque si a esa crítica no se le une un momento constructivo, o una voluntad constructiva, puede caer fácilmente en un tipo de discurso cada vez más común en el presente: el nihilista. En esta misma línea, Juan Manuel Heredia precisó que el rol constructivo del acercamiento de la filosofía a la política comienza por poner un poco de orden en torno a la definición de problemas y a la precisión conceptual en los debates, en un momento en que la información viaja tan rápido y es tan efímera que a veces, en la arena política, se dice cualquier cosa. Como dice el refrán, “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

¿Y el presente? 

Entonces, ¿qué sucede en estos tiempos? Si por un lado vemos que, como en el feminismo o en la proliferación de contenidos en internet, la filosofía goza de buena salud cumpliendo roles que justamente sirven a su vocación constructiva, por otro lado, se puede constatar el fortalecimiento de un tipo particular de discurso que parece querer volverse dominante en el presente.

Ibarlucía, en un intento por conceptualizarlo, destacó tres rasgos fundamentales: el primero, su relativismo extremo (o “neopirronismo”), en el que solo hay posiciones encontradas pero no un suelo común compartido que sirva de marco objetivo a sus disputas. El segundo se desprende del anterior: tal relativismo anula el mundo exterior, anula su objetividad y solo sostiene posiciones, interpretaciones y valores subjetivos que se dirimen unos contra otros. Y en tercer lugar, como destituye a la realidad de su objetividad, es un pensamiento idealista y lingüístico: hay más lenguaje que realidad, “todo es una construcción”, como se suele oír en tantas partes.

No quedaba mucho tiempo para profundizar en este diagnóstico, pero como colofón hubo acuerdo en que ese tipo de discursividad abona los neonihilismos del presente. El advenimiento de discursos de odio y los neofascismos también proliferan con la democratización de contenidos que proveen los nuevos medios de comunicación e internet. Tomar noticia de esto y oponer actividad filosófica rigurosa y desprejuiciada es sin duda una tarea más para el pensar filosófico en el presente.

En eso nos quedamos pensando, mientras esperamos el próximo encuentro de Conversaciones de Fondo, que será el 23 de junio a las 19 horas en la Librería del Fondo. A continuación les contamos un poco más sobre el ciclo y su próxima edición. Además al final van a encontrar el link para agendar el evento en sus calendarios. ¡Les esperamos!

 

CONVERSACIONES DE FONDO

💭¿Qué es Conversaciones de Fondo? Un espacio que nació en formato podcast  sobre libros de nuestra editorial y que decidimos ampliar, sumando encuentros presenciales de intercambio en la Librería del Fondo y Centro Cultural Arnaldo Orfila Reynal, para reflexionar juntos (autores y autoras, pensadores y pensadoras, investigadores e investigadoras, periodistas, y lectores y lectoras) sobre cuestiones del presente y de fondo, desde un enfoque abarcativo y multidisciplinario.

CDF #1: El conflicto Rusia-Ucrania, con Claudio S. Ingerflom y Martín Baña, moderados por Camila Perochena.  ¿Cuál fue su mirada sobre la guerra? Acá te lo contamos.

CDF #2: Filosofía del presente. Si te la perdiste, podés revivir la charla completa aquí.

PRÓXIMO ENCUENTRO:
JUEVES 23 DE JUNIO A LAS 19 H

CDF #3: VARIACIONES EN ROJO SANGRE. EL CRIMEN SEGÚN LA FICCIÓN, EL PERIODISMO Y LA ACADEMIA

Escritoras y escritores, pensadoras y pensadores, que trabajan con el mundo criminal desde la ficción, el periodismo, la lingüística o las ciencias sociales, debaten sobre cómo interpretar este universo omnipresente tanto en libros como en pantallas. ¿La ficción nos ayuda a lidiar con la violencia o nos insensibiliza? ¿Hay delitos que retratan a una sociedad o una época mejor que otros? ¿El asesinato puede ser leído, en ciertos casos, como un hecho artístico? ¿Por qué la jerga criminal es y ha sido siempre una usina de palabras novedosas?

Participan:
Osvaldo Aguirre, escritor y periodista. Autor de Contraseñas. El crimen en la cultura argentina, publicado por UNIPE : Editorial Universitaria.
Lila Caimari, doctora en Ciencias Políticas, especialista en cuestión criminal, tema que abordó en libros como La ley de los profanos. Delito, justicia y cultura en Buenos Aires, 1880-1940, publicado por FCE.
Oscar Conde, poeta, ensayista y profesor universitario, autor, entre otros libros, del Diccionario etimológico del lunfardo y de Lunfardo (2011), y editor de la primera novela lunfarda: La muerte del Pibe Oscar de Luis C. Villamayor, publicado por UNIPE: Editorial Universitaria.
Luisa Valenzuela, periodista y escritora, autora de casi cuarenta libros, entre ellos: Escritura y secretoEl placer rebeldeTrilogía de los bajos fondosHay que sonreírComo en la guerra y Novela negra con argentinos, todos ellos publicados por FCE.

Actividad organizada junto con UNIPE: Editorial Universitaria.

🗓️ Jueves 23 de junio a las 19 h en la Librería del Fondo y Centro Cultural Arnaldo Orfila Reynal (Costa Rica 4568, CABA).

▶️ La actividad también será transmitida por nuestro canal de YouTube, desde aquí podés activar la notificación.

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