Un año lleno de… :
Mientras el discurso hegemónico apunta al “sálvese quien pueda”, en la Red de Clubes de lecturas construimos espacios muy potentes para estar con otros, abrigarnos en la construcción colectiva, recrearnos y nutrirnos mutuamente. Por eso, mes a mes nos reunimos y a partir de los pedidos y sugerencias que cada uno de los Clubes acercó en la encuesta que propusimos en el verano de 2025, las reuniones grupales de marzo nos encontró compartiendo la sistematización de las respuestas (ya que cada Club conocía sólo las suyas) y organizando colectivamente, en base a ella, los encuentros mensuales de este año para leer y conversar. También tuvimos un tiempo de entrevistas y reuniones específicas con los nuevos Clubes que se incorporaron a la Red con “Los libros del otoño”.
¡Cuántas cosas hicimos! ¡Cuántas cosas pasaron! Hagamos memoria…
En abril conversamos con los Clubes que leen con infancias alfabetizadas acerca de los criterios de selección de los libros que convidan a lxs chiquxs. Los Clubes de amigxs que leen en sus casas eligieron conversar acerca de los territorios geográficos y simbólicos que habitamos leyendo en comunidad. Y con los demás clubes recuperamos algunas preguntas que llegaron en las encuestas: ¿Qué libro pasó sin dejar huella en el Club? ¿Qué libro movilizó y abrió nuevos recorridos?
Comenzamos una nueva forma de encontrarnos, la de ser un club de lecturas en cada reunión.
Así, en mayo, y de la mano de Ethel Batista y el ilustrador David Álvarez, leímos el libro álbum Mujer pájara que nos dejó sin aliento, nos puso en clima de pregunta e inquietud, nos provocó a leer todavía más. En las tres reuniones los sentidos se multiplicaron, confirmando que leer en grupo es sorprendente e imprescindible.
En junio para los Clubes que leen con bebés tuvimos un encuentro en el que circuló la palabra poética. Y con los otros Clubes estuvimos leyendo y conversando acerca de algunas publicaciones en el blog: «El Faro” de Mendoza, de “Lectores Colegiales” de CABA y de los Clubes neuquinos “La Fonseca”,de Centenario y “A la vera de la Kique” y “De la Kique” (de Neuquén capital), saboreando experiencias tan diversas y siempre inspiradoras para recrear en otros escenarios.
En julio llegaron “Los libros del invierno” y nos dedicamos a la actualización del menú, la selección de los libros y los envíos. ¡Siempre disfrutamos el modo en que cada Club celebra la llegada de la encomienda y los rituales que sostienen para acogerlos y ponerlos a circular!
Marina Colasanti nos acompañó con su conferencia “Como si esculpiera un caballo o evaluara mi deuda con la lectura” en las conversas de agosto, ¡tan exquisitas!
En el mes de septiembre dedicamos un tiempo específico a bienvenir a los cuatro nuevos Clubes que se sumaron con “Los libros de la primavera” y que ya participaron, en pleno ejercicio de su pertenencia a la Red, de las reuniones en las que conversamos después de leer la conferencia «Lo pulido y la falta de resistencia» de María Teresa Andruetto, en octubre.
Así llegamos a las reuniones de diciembre en las que florecieron “todas las voces todas” convocados por la pregunta fundacional: ¿Por qué nos juntamos a leer con otros? Estos ramilletes de voces, sentires y pensares, los iremos compartiendo durante todo el verano, en la nueva sección del blog llamado precisamente “Bocaditos de verano” que estrenaremos el próximo viernes..
En el camino de este año, 358 libros llegaron, en las tres estaciones, repartidos a las 30 comunidades lectoras que conforman la Red, además de publicar más de 130 entradas en el blog alrededor de distintas experiencias lectoras, libros recomendados por la Red, convites y lecturas multiplicadoras. E innumerables escenas de lecturas, hallazgos, descubrimientos, conversaciones, préstamo de libros, alegrías y entrañables nuevos vínculos a partir de la palabra y con la palabra.
Reconforta llegar así al final de este año, echando una miradita a tanto compartido. Hacer este vuelo rasante por lo construido entre todos es una bocanada de aire fresco para cuando el desaliento pretenda inmovilizarnos. Son tiempos de tener a mano los decires de María Elena cuando cantaba…
María Inés Bogomolny y Patricia Domínguez
Red de Clubes de lecturas “Leer y conversar”
Fondo de Cultura Económica – Argentina